Hola,

«Ignoraba si me estaría permitido hacerlo o no, no quería pasarme de la raya. En realidad, no sabía dónde estaba la raya. A él parecía divertirle todo lo que yo hacía, pero debía de existir un límite, alguna raya, en alguna parte»

Almudena Grandes escribió esta novela erótica (creo que fue su primera obra) en el año 1.989, y ganó el premio La Sonrisa Vertical. Eso debería hacer suponer que la obra, como obra erótica en sí misma, merece la pena. Claro que ya sabemos todos cómo anda el tema de los premios literarios en España. Al menos, yo me esperaba mucho más de esta novela.

La historia arranca así: María Luisa, alias Lulú, tiene unos 15 años y vive en Madrid, en algún punto de comienzos de los años 70. Como buena adolescente, Lulú siente mucha curiosidad hacia el sexo, y se siente muy atraída por Pablo, un hombre de 28 años que es íntimo amigo de su hermano Marcelo. Cuando Pablo demuestra su interés por Lulú, de una forma bastante explícita (la desvirga sin demasiados miramientos, y la verdad, tampoco parece que a Lulú le importe mucho), ésta cae perdida en sus redes. Pero Pablo se marcha poco después a Estados Unidos, y Lulú pasa unos 7 años consolándose con todos los tíos que encuentra por ahí, recordando a su viejo amor, y convirtiéndose en lo que ella llama una 'pervertida'.

El reencuentro con Pablo, cuando éste vuelve, será bastante explosivo; y ambos se casarán y darán rienda suelta a sus fantasías. Lulú será la eterna niña que tanto atraía a Pablo, y él llevará la voz cantante. Sin embargo, serán sus propias fantasías las que desencadenarán ciertos acontecimientos...

...que pueden resumirse en sexo, sexo, más sexo, sexo, sexo, alguna charla, paseos por Madrid, sexo, paseos por Madrid, sexo, sexo, una descripción de una zona de Madrid, sexo, sexo, sexo, sexo, desenlace. Todo muy explícito y muy repetitivo.

Lo mejor: que se trate el sexo con toda naturalidad. Tal vez sobra lo de nombrar lo obvio, no por mojigatería, sino por estilo: dejemos que el lector se recree en lo que sabe que está sucediendo, en lugar de restregárselo por la nariz como si fuera una peli porno de bajo presupuesto. Ahora bien, las fantasías que se cuentan no son muy originales que digamos; Almudena Grandes se ha dedicado a reunir todos los tópicos de las fantasías sexuales, tales como los incestos, el profesor y la colegiala, la violencia consentida y no consentida, las posturas, la sodomía, el travestismo, la observación de las relaciones homosexuales, y cómo no, el tópico de "curar la homosexualidad": ¿os suena la típica película porno, o historieta, de lesbianas que descubren, gracias al protagonista masculino, que en realidad son lesbianas porque nunca tuvieron a un varón que las dejara satisfechas? Pues cambiad hombres por mujeres y mujeres por hombres y hale, tópico al canto. Y todo, siempre, muy repetitivo. Llega un momento en que te cansas.

En cuanto al final y a algunas situaciones supuestamente sorprendentes, los ves venir desde muy lejos. Es lo que tiene explotar los tópicos de una forma lineal. Lo cual me hace llegar a la conclusión de que, para ser una novela erótica supuestamente transgresora, en realidad esa fachada de nombrar lo obvio y de utilizar el lenguaje más vulgar posible esconde cierta mojigatería y mucho pudor. Sólo fachada, es lo que creo que en realidad es esta novela.

En fin, que no niego que Almudena Grandes le echara valor al escribir su primera novela así, en plan erótico-festivo. Pero vamos, que tampoco es como para tirar cohetes. A mí, personalmente, más que estimularme me ha aburrido bastante. Que una vez vale, dos bueno, pero treinta veces lo mismo... cansa.

Besotes